Patagonia 2016

PATAGONIA

Pese a la imagen que tenemos de la Patagonia, estas formidables moles de granito con mal tiempo generalizado, organizamos un viaje de 15 días junto a Javi Mercuri.

Para ambos era nuestro primer viaje, y eso supone aprendizaje. Por lo que pese a saber que nos podíamos encontrar con el viento y la nieve que lo caracterizan, nos decidimos a ir en Febrero para verlo “in situ” y escalar todo lo que pudiéramos.

Javi, un experto en meteorología entre otras cosas, vio un hueco de un día y medio nada más llegar, y no nos lo pensamos dos veces. Salimos desde el Chalten con mal tiempo con intención de llegar al campamento Niponino y escalar al día siguiente en el Mocho o la Desmochada.

En la aproximación, no tuvimos en cuenta que la escasa precipitación que había pronosticada sumada a las rachas de viento, iba a ir en horizontal. Lo que dio como resultado que pese a llevar la mejor ropa del mercado, llegásemos a Niponino totalmente empapados. Aun así, montamos la tienda y nos metimos a dormir con intención de escalar al día siguiente.

Durante la noche, las rachas de viento no cesaban. Cuando se aproximaban, hacían un ruido similar al de una avalancha de nieve. Una de ellas rompió el soporte de una varilla de la tienda dejándonos sin protección al agua. Sujetamos la tienda como pudimos, pero no pudimos impedir que se inundase ni que se mojase todo cuanto hubiese en el interior.

Al amanecer el viento ceso y nos regaló una excelente vista del Cerro Torre y del Fitz Roy, pero teníamos todo lo que llevábamos empapado y en lugar de subir a escalar, emprendimos el camino de vuelta al Chalten.

Una buena lección de lo que puede ser la Patagonia.

La inestable meteorología, nos dio opción de subir hasta el campamento Noruegos en dos ocasiones más, pero la nieve acumulada en las paredes durante las nevadas previas nos hizo ser prudentes y no nos adentramos en ninguna pared.

Todo ello nos dio la oportunidad de descubrir que el Chalten es un excelente destino para hacer Boulder y tiene excelentes zonas de escalada deportiva y de largos.

Y qué decir del excelente ambiente que nos encontramos en el Chalten. Muchas gracias a Angie, Gustavo, Adolfo, Pitu, Poli, Dani y Mateo por hacer que nuestra estancia fuese tan agradable.